Incendios forestales en España en 2025: impacto sobre la ganadería y la importancia de la rehidratación animal en épocas de calor extremo
El verano de 2025 está dejando una huella dramática en el campo español. Los incendios forestales, cada vez más frecuentes e intensos, se han convertido en una amenaza directa no solo para el medio ambiente, sino también para la ganadería, un sector estratégico para la economía rural y la seguridad alimentaria del país.
La combinación de sequías prolongadas, temperaturas récord y episodios de viento fuerte está generando el escenario perfecto para que el fuego arrase miles de hectáreas de pastos, pastizales, montes y explotaciones agroganaderas.
Ante esta situación crítica, la rehidratación y el manejo sanitario del ganado se han convertido en herramientas imprescindibles para mitigar los efectos de las olas de calor y la pérdida de recursos forrajeros.
En este blog hablaremos sobre la problemática de los incendios en España durante el verano de 2025, el impacto directo e indirecto que tienen sobre la ganadería, y las estrategias de manejo que los productores deben implementar para proteger a sus animales. Asimismo, se subrayará la relevancia del uso de rehidratantes y suplementos electrolíticos como medida clave para salvaguardar la salud y productividad de los rebaños
Un verano extremo: los incendios forestales en España en 2025
El cambio climático está exacerbando las condiciones meteorológicas extremas. En 2025, España ha registrado varias olas de calor consecutivas, con temperaturas que han superado los 45 °C en zonas del sur y del interior peninsular. Estas condiciones, unidas a la escasez de lluvias y la acumulación de biomasa seca, han disparado el riesgo de incendios.
De acuerdo con datos preliminares del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), más de 200.000 hectáreas se han visto afectadas por incendios en los primeros meses del verano, lo que supone una de las peores cifras de la última década.
Los ecosistemas mediterráneos, caracterizados por su fragilidad, son particularmente vulnerables a estos eventos, y la pérdida de cubierta vegetal tiene efectos directos en la disponibilidad de recursos para el ganado extensivo.
A nivel internacional, el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS) ha señalado que la península ibérica se encuentra entre las zonas más castigadas de Europa en 2025, con episodios de fuego de gran magnitud en Castilla y León, Extremadura, Andalucía y Aragón.

El impacto de los incendios en la ganadería española
La ganadería extensiva en España depende en gran medida de los recursos naturales: pastos, montes y zonas de dehesa que constituyen la base alimenticia de especies como el bovino, ovino, caprino y porcino ibérico. Los incendios afectan a este sector en diferentes niveles:
- Pérdida de pastos y forraje: la destrucción de praderas y dehesas obliga a los ganaderos a depender de piensos y forrajes externos, lo que incrementa los costes de producción.
- Estrés térmico en los animales: las altas temperaturas, sumadas a la ausencia de sombra y agua, afectan gravemente al bienestar animal, reduciendo la ingesta de alimento, la fertilidad y la producción de leche o carne.
- Daños directos en explotaciones: instalaciones, bebederos, vallas y almacenes pueden quedar calcinados, comprometiendo la operatividad de las granjas.
- Aumento de enfermedades: el debilitamiento del sistema inmunitario debido al calor y la deshidratación hace que el ganado sea más vulnerable a infecciones y problemas metabólicos.
En comunidades como Castilla y León, Extremadura o Andalucía, donde la ganadería extensiva es pilar fundamental, los incendios han generado graves pérdidas económicas y sociales. No solo se trata de un impacto inmediato, sino de consecuencias a largo plazo, ya que la regeneración de los ecosistemas afectados puede tardar años.
Un informe del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) estima que las pérdidas económicas derivadas de los incendios en el sector agroganadero podrían superar los 600 millones de euros en 2025, teniendo en cuenta la reposición de ganado, la compra de pienso adicional y la reconstrucción de infraestructuras.
Estrés térmico en el ganado: un enemigo silencioso
El estrés térmico ocurre cuando los animales no pueden disipar el calor corporal de manera eficiente, lo que desencadena una serie de respuestas fisiológicas que afectan negativamente a su salud y rendimiento productivo. En condiciones de temperaturas extremas, los rumiantes y monogástricos experimentan:
- Disminución del consumo de alimento y, en consecuencia, pérdida de peso o caída en la producción láctea.
- Alteraciones en el metabolismo hídrico y electrolítico, con riesgo de deshidratación.
- Aumento de la frecuencia respiratoria y jadeo excesivo, lo que conlleva mayor gasto energético.
- Reducción de la fertilidad en machos y hembras debido a la alteración hormonal.
Estudios de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) confirman que el estrés térmico puede reducir la productividad lechera en vacas hasta en un 25 %, mientras que en cerdos y aves de corral incrementa notablemente la mortalidad durante olas de calor.
La combinación del fuego, que destruye el entorno, y las olas de calor, que agravan el sufrimiento animal, sitúan a la rehidratación como medida de primera necesidad.
La importancia de la rehidratación en el manejo del ganado
El agua es el nutriente más crítico para los animales. Durante episodios de calor extremo, la pérdida de líquidos a través de la transpiración y la respiración aumenta considerablemente. Además, el estrés calórico provoca desequilibrios en los electrolitos corporales, lo que repercute en funciones vitales como la contracción muscular, la transmisión nerviosa y el equilibrio ácido-base.
En este contexto, los rehidratantes y soluciones electrolíticas como el producto Bilantul Rehidra, se convierten en una herramienta esencial. Estos productos aportan una combinación equilibrada de sales minerales (sodio, potasio, cloro, magnesio) y, en algunos casos, energía adicional en forma de glucosa para favorecer la absorción intestinal de agua.
Los beneficios principales de su uso en ganadería durante las olas de calor incluyen:
- Restablecimiento rápido del equilibrio hídrico y electrolítico.
- Prevención de golpes de calor y trastornos metabólicos.
- Mantenimiento del consumo de alimento y la productividad.
- Reducción de la mortalidad en animales jóvenes y adultos.
La administración de estos suplementos puede realizarse a través de los bebederos colectivos o de forma individualizada en animales más debilitados.
Un ejemplo práctico se observa en explotaciones de bovino lechero en Andalucía, donde la implementación de programas de rehidratación con electrolitos durante las olas de calor de 2023 y 2024 permitió reducir en un 15 % la incidencia de golpes de calor, mejorando el bienestar y la producción.
Estrategias prácticas para proteger al ganado durante los incendios y olas de calor
Además de la rehidratación, los ganaderos deben aplicar un conjunto de medidas de manejo que ayuden a mitigar el impacto del calor y del fuego:
- Garantizar el acceso permanente a agua limpia y fresca: los bebederos deben revisarse con frecuencia y, en la medida de lo posible, situarse en zonas sombreadas.
- Proporcionar sombra natural o artificial: árboles, refugios móviles o estructuras ligeras ayudan a reducir la radiación solar directa.
- Planificar el pastoreo: en días de calor extremo, es recomendable sacar al ganado en horas más frescas (mañana temprano o al atardecer).
- Asegurar reservas de forraje: disponer de silos o pacas almacenadas es clave para afrontar la pérdida de pastos tras un incendio.
- Monitorear signos de golpe de calor: animales que presentan jadeo intenso, debilidad, mucosas secas o pérdida de coordinación requieren atención inmediata.
- Diseñar planes de evacuación: en zonas de alto riesgo de incendio, es fundamental contar con protocolos para movilizar al ganado de forma segura.
El papel de la ganadería en la prevención de incendios
Aunque los incendios afectan negativamente a la ganadería, esta también desempeña un papel relevante en la prevención de los mismos.
El pastoreo extensivo contribuye a reducir la carga de biomasa en montes y dehesas, actuando como una herramienta de gestión forestal natural.
Los rebaños de ovino y caprino, en particular, ayudan a controlar el crecimiento de matorrales y vegetación seca que, de otro modo, se convertiría en combustible para el fuego.
En los últimos años, han surgido iniciativas de silvopastoreo y programas de colaboración entre ganaderos y administraciones para fomentar esta práctica, que combina producción ganadera con conservación del medio ambiente. Un ejemplo de ello es el proyecto Montes Vivos en Castilla-La Mancha, que ha demostrado que el pastoreo dirigido puede reducir hasta en un 30 % la propagación del fuego en áreas de riesgo.
Sin embargo, los incendios de gran magnitud, como los registrados en 2025, superan la capacidad de control de estas medidas preventivas, exponiendo la necesidad de políticas más integradas de gestión forestal.
Retos futuros y medidas necesarias
El verano de 2025 está evidenciando que España debe acelerar la adaptación de su sector agroganadero al cambio climático. Algunos de los retos y acciones prioritarias son:
- Inversión en infraestructuras hídricas: embalses, aljibes y sistemas de distribución de agua más eficientes.
- Fomento del uso de suplementos rehidratantes como parte del manejo rutinario en verano.
- Mejora genética de razas autóctonas más resistentes al calor.
- Implementación de cortafuegos y gestión activa de la vegetación en zonas de alto riesgo.
- Apoyo económico a los ganaderos afectados, ayudas directas a los agricultores y ganaderos que permita la reposición de forraje, piensos y animales perdidos.
- Investigación y formación técnica en nuevas estrategias de bienestar animal frente al calor extremo.
A medio plazo, será necesario que España refuerce su estrategia de prevención de incendios mediante la integración de la ganadería en los planes forestales, apoyando proyectos de silvopastoreo, incentivando la resiliencia de los ecosistemas y creando corredores naturales que reduzcan la continuidad del combustible vegetal.
Conclusiones
Este época estival de 2025 ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad del sector ganadero español frente a los incendios forestales y las olas de calor extremas. Los incendios no solo arrasan con ecosistemas y recursos forrajeros, sino que además multiplican el estrés térmico al que se ven sometidos los animales, comprometiendo su salud, su bienestar y la sostenibilidad económica de las explotaciones.
En este escenario, la rehidratación con soluciones electrolíticas se confirma como una herramienta esencial para mitigar los efectos de la deshidratación y mantener la productividad, especialmente en bovino, ovino, caprino y porcino ibérico. La experiencia demuestra que un manejo adecuado de agua, sombra, forraje y suplementación puede marcar la diferencia entre la supervivencia y la pérdida de rebaños enteros.
Al mismo tiempo, la ganadería extensiva debe ser reconocida como un aliado estratégico en la prevención de incendios, gracias a su papel en la reducción de biomasa combustible a través del pastoreo. Iniciativas como el silvopastoreo son un ejemplo de cómo el sector puede integrarse en políticas de gestión forestal sostenible.
Las lecciones de este verano indican que España necesita reforzar la inversión en infraestructuras hídricas, planes de manejo frente al calor extremo, formación técnica y apoyo económico a los ganaderos. La adaptación al cambio climático no es una opción, sino una obligación inmediata para garantizar el futuro del campo y la seguridad alimentaria.
En definitiva, los incendios de 2025 representan un punto de inflexión: el sector ganadero debe avanzar hacia modelos más resilientes y sostenibles, donde el bienestar animal y la gestión del territorio se conviertan en pilares fundamentales frente a los desafíos climáticos que marcarán las próximas décadas.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el impacto de los incendios forestales en la ganadería extensiva?
Los incendios forestales pueden tener un impacto devastador en la ganadería extensiva, ya que destruyen pastizales y áreas donde los animales pastorean. Esto puede resultar en la pérdida de ganado y en una disminución de la disponibilidad de recursos alimenticios para los animales, afectando su bienestar y salud.
¿Qué soluciones existen para mitigar el impacto de los incendios forestales en la ganadería?
Las soluciones incluyen implementar prácticas de gestión forestal sostenible, mejorar la planificación territorial y fomentar la reforestación en áreas afectadas. Además, la educación sobre la prevención de incendios forestales y la creación de zonas cortafuegos pueden ayudar a reducir el riesgo de incendios en el futuro.
¿Cómo se relacionan las olas de calor con los incendios forestales en España?
Las olas de calor aumentan el riesgo de incendios forestales, ya que las altas temperaturas y la sequedad de los ambientes favorecen la propagación del fuego. Esto, a su vez, afecta a la ganadería al reducir la disponibilidad de agua y pasto, lo que puede provocar estrés térmico en los animales.
¿Qué rol juega la gestión del territorio en la prevención de incendios forestales?
Una adecuada gestión del territorio es crucial para la prevención de incendios forestales. Esto incluye la planificación del uso del suelo, la eliminación de matorrales y la reducción de la acumulación de materiales combustibles que pueden alimentar un incendio, así como la promoción de prácticas de agricultura y ganadería sostenibles.
¿Cómo afecta el cambio climático a la ganadería y los incendios forestales?
El cambio climático contribuye a la intensificación de eventos climáticos extremos, como sequías y olas de calor, que aumentan la frecuencia y la severidad de los incendios forestales. Esto tiene un impacto directo en la ganadería, ya que puede reducir la producción de pasto y afectar la salud del ganado.
¿Qué medidas de prevención de incendios forestales pueden adoptarse en comunidades rurales?
Las comunidades rurales pueden adoptar medidas como la educación sobre el manejo adecuado del fuego, la creación de brigadas de prevención y extinción de incendios, y la promoción de prácticas de pastoreo que reduzcan el riesgo de incendios, como el pastoreo controlado en áreas de alto riesgo.
¿Cuál es la importancia de la continuidad de la vegetación en la prevención de incendios?
La continuidad de la vegetación es fundamental para mantener la salud del ecosistema y puede ayudar a dificultar la propagación del fuego. Un ecosistema saludable es más resiliente ante incendios, lo que beneficia tanto a la fauna silvestre como a la actividad ganadera.
¿Qué impacto tienen los incendios forestales en el bienestar animal?
Los incendios forestales afectan el bienestar animal al destruir su hábitat, limitar el acceso a alimentos y agua, y provocar estrés térmico. Esto puede resultar en enfermedades, disminución de la producción y, en algunos casos, pérdida de vidas animales.




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