¿Qué es la microbiota?

La microbiota intestinal es la población microbiana formada sobre todo por bacterias que colonizan normalmente las superficies orgánicas y que tiene como función principal prevenir la invasión por microorganismos patógenos. Estas poblaciones de bacterias en el tracto digestivo de los animales influyen significativamente en los procesos inmunológicos, nutricionales, fisiológicos y de protección en el huésped. Microbiota y salud intestinal están íntimamente relacionadas.

Importancia de la microbiota en los cerdos

La importancia de la microbiota en los mamíferos se aprecia perfectamente en el intestino, donde es esencial no solo para el control de patógenos potenciales, sino también para la digestión y fermentación de los carbohidratos, producción de vitaminas, mantenimiento de las funciones normales de las vellosidades intestinales y la regulación de la respuesta inmunitaria. Además, el desarrollo natural del sistema inmune en especies como el cerdo depende de la estimulación proporcionada por la microbiota intestinal. Si la microbiota natural del intestino se elimina o su composición se modifica drásticamente (por ejemplo, con un tratamiento antibiótico agresivo) puede tener lugar un sobre crecimiento de patógenos potenciales, lo que conduciría a una colitis grave. Uno de los motivos por los que esto ocurre, es porque la microbiota del tracto digestivo compite con los invasores potenciales, complementando las otras defensas físicas del sistema.

microbiota intestinal en cerdos

¿En qué afecta la microbiota a los cerdos?

La microbiota que coloniza el tracto gastrointestinal afecta el crecimiento y rendimiento de los cerdos al influir en la diferenciación epitelial intestinal, afectando el desarrollo del sistema inmunológico e incluso modulando el apetito. La ecología microbiana gastrointestinal de lechones lactantes es inestable y con frecuencia susceptible al medio ambiente. Se ha descubierto que los lechones lactantes, que muestran una estructura comunitaria simple de microbiota intestinal, son vulnerables a los patógenos, así mismo, la diversidad de la microbiota confiere redundancia funcional, lo que contribuye a la defensa contra patógenos (Ivanov y Littman, 2011; Huang et al., 2018)

Además de la diversidad, el ecosistema de la microbiota es complejo y dinámico, y cambia con el tiempo a lo largo de todo el tracto gastrointestinal. Su colonización que se inicia al nacer está determinada por el consumo de leche lo que proporciona ventajas nutricionales a las bacterias ácido lácticas que crean un ambiente anaerobio que favorece el establecimiento de Bacteriodetes, Lactobacillus, Bifidobacterium y Clostridium (Gresse et al, 2017).

Cuando un cerdo nace, surge del útero estéril a un ambiente en donde se expone inmediatamente a una gran variedad de microorganismos. Sus superficies, como el tracto gastrointestinal, adquieren con el tiempo una microbiota densa y compleja. Por tanto, para sobrevivir el animal recién nacido debe ser capaz de controlar esta invasión microbiana. En la práctica, el sistema inmune adquirido tarda un tiempo en alcanzar una funcionalidad total y los mecanismos innatos son responsables de la resistencia inicial a la infección (Tizard, 2009a).

Inmunidad del lechón hasta el destete

Hasta el destete del lechón, su protección contra los patógenos se basa principalmente en la concedida por la leche materna que a través de las diferentes inmunoglobulinas (IgM; IgG; IgA) proporciona una protección entérica a corto plazo neutralizando virus, inhibiendo la adherencia de bacterias y opsonizando bacterias (Quiles y Hevia, 2011). El calostro también tiene leucocitos que contribuyen al inicio de la inmunidad celular en el neonato, y factores de crecimiento Epidermal (EGF), el Factor I parecido a la insulina (IGF-1) que se hallan presentes también en la leche y favorecen el desarrollo gastrointestinal del lechón.

Es decir, que el desarrollo de la inmunidad del lechón va a depender de la inmunidad transferida de la madre. Sin embargo, cuando las cerdas no son capaces de trasmitir la correspondiente inmunidad pasiva o bien cuando la transmisión de los anticuerpos es escasa para proteger a los lechones (por ejemplo: en las hembras hiperprolíficas), conlleva al establecimiento tardío de la microbiota natural en el tracto digestivo, que provoca la consecuente aparición de enfermedades entéricas, debido a la rápida colonización de microorganismos patógenos en dichos animales.

En la última década, la industria porcina se ha preocupado por la eficiencia productiva, aumentando el número de crías por hembra al año a un costo menor, lo cual implica el acortamiento de los días de lactancia, así como el tiempo del destete en plena etapa de desarrollo fisiológico de los lechones, traduciéndose en menor inmunidad transferida de la madre a los lechones.

Por estas razones, es necesario estimular el desarrollo de la microbiota intestinal de la cerda, lo que permitirá mejorar el perfil del calostro que contiene sustancias estimulantes del crecimiento de bacterias acidificantes (factor bífido) y lactosa, pH cercano a 6, lisozimas, lactoferrina y otras sustancias bacteriostáticas, bactericidas y anticuerpos que promueven un medio perfecto para el desarrollo óptimo del sistema digestivo del lechón (Prieto et al., 2017)

¿Cómo podemos estimular el desarrollo de la microbiota intestinal?

En AMBiotec nos enfocamos en la salud digestiva como precursora del bienestar animal y por esto hemos desarrollado COCCI CERO®, producto fitobiótico a base de extracto de Aliáceas y Mirtáceas que, añadidos en la alimentación, tiene la capacidad de modular la microbiota intestinal.

Estos extractos ejercen una modulación en la microbiota existente en las heces de los cerdos inhibiendo las bacterias patógenas como E. coli, Clostridium y salmonella y beneficiando las bacterias beneficiosas como los lactobacillus y las enterobacterias.

En pruebas experimentales con cerdos se observó la modificación el perfil de ácidos grasos de cadena corta, aumentando los niveles de ácidos propiónico, butírico e isovalérico y el porcentaje del total de ácidos grasos ramificados de las heces de cerdo.

Se ha demostrado que la adición de extracto de aliáceas modifica la estructura de la pared intestinal, aumentando la altura de las vellosidades intestinales y la profundidad de las criptas del epitelio intestinal implicando una mayor superficie de contacto que se traduce en una mejor absorción de los nutrientes.

Otros de los beneficios de los extractos de aliáceas y mirtáceas son sus efectos parasiticidas, amebicidas, acarifunges, vermifunges, larvicidas, fungicidas e inmunoestimulantes.

BENEFICIOS DEL USO DE COCCI CERO EN CERDAS GESTANTES

  • Inhibición del crecimiento de bacterias entéricas patógenas.
  • Efecto antimicrobiano contra variedad de poblaciones bacterianas dañinas de la microbiota intestinal (Ruiz et al., 2009).
  • Al ser usados en cerdas en su último tercio de gestación, mejora la calidad del calostro y la leche, transfiriendo una mejor inmunidad pasiva a los lechones.
  • Camadas más resistentes a procesos patológicos entéricos.
  • Desarrollo de los lechones alcanzando pesos óptimos al momento del destete
  • Menor perdida de la condición corporal por el aumento de la digestión de nutrientes.
  • Control de las infecciones gastrointestinales por Cryptosporidium y Coccidios.