Los terneros de cebo son aquellos animales que se encuentran en la etapa de engorde y/o producción de carne destinada al consumo. La producción de carne de vacuno presenta una gran diversidad de tipos comerciales y sistemas productivos por parte de los ganaderos. Así, nos encontramos con productores de terneros de cebo, aquellos ganaderos propietarios de vacas (aptitud láctea, cárnica o mixta) que venden los terneros, con los productores de vacas nodrizas que ceban sus propios terneros y con los cebaderos especializados que adquieren sus animales en diferentes zonas de España y de otros países.

En España, estos cebaderos se enmarcan en sistemas intensivos y, en general, la alimentación se realiza con pienso y paja ad libitum, es decir, a libre disposición durante las 24 horas del día. Estos sistemas son característicos del área mediterránea y se basan en el empleo de piensos ricos en cereales para adaptarse a las posibilidades productivas de estos países, cuya climatología reduce la disponibilidad y eleva los costes de producción de los forrajes. El uso de piensos con alta concentración energética conduce a una reducción paralela de la edad de su sacrificio hasta los 9-11 y 12-14 meses (para terneras y añojos, respectivamente), ya que de otra forma se produciría un excesivo engrasamiento de la canal. Estos sistemas han logrado ser más eficientes, en cuanto a la contaminación ambiental, reduciendo la liberación de gases de metano.

¿Qué son los piensos?

El pienso para terneros de cebo es una dieta en las que se pueden incluir cereales, proteínas vegetales, aceites vegetales y determinados aditivos o correctores minero-vitamínicos, sin la adición de forrajes. Los piensos pueden ser líquidos y sólidos, en rumiantes normalmente son piensos sólidos, lo que quiere decir que legalmente no pueden tener más del 12% de humedad.

Tipos de correctores minero-vitamínicos

En líneas generales, hay 2 tipos: los conocidos como “MACRO” que se incluyen en el pienso por encima del 2% y que contienen vitaminas, oligoelementos o microelementos, carbonato, fosfato, sal, entre otros componentes, y los “MICRO” que se incluyen entre 0,1 hasta 0,8% del pienso y que solo contienen vitaminas y oligoelementos

El objetivo de la nutrición es hacer una dieta para alcanzar la máxima salud ruminal, que se refleje en su rendimiento productivo, pero también en el bienestar de los animales.

Además de la fórmula del pienso, se deben controlar otros factores como la sanidad, el manejo de instalaciones y de los terneros. Cosas tan básicas como una buena hidratación en la entrada al cebadero evitaría animales enfermos, el uso indiscriminado de antibióticos y conseguiría una mejor adaptación a la fase de cebo y al sistema de alimentación.

En algunas explotaciones ocurre que, cuando entran terneros pasteros al cebadero, comen mucho pienso en poco tiempo y llegan a tener problemas de acidosis.  Esto se debe a varios factores de estrés como el tiempo de transporte, la manipulación del animal, el cambio de recinto o instalaciones, el agrupamiento con animales desconocidos, la nueva implantación de la jerarquía en el lote, deshidratación y en algunos casos el hecho de no saber comer pienso.

Algunas recomendaciones.

Con respecto a la alimentación, el manejo ideal en la entrada seria: primero que todo, rehidratar a los animales y ofrecer paja de buena calidad con tallos finos y bien distribuida en los comederos para que todos los animales tengan acceso suficiente a ella, junto con un pienso de adaptación o directamente el de cebo único AMBomba que se dará hasta el sacrificio de los animales.

Si se comienza con un pienso de adaptación, éste se podrá cambiar luego de la primera semana al pienso de cebo único, nunca dejando de aportar la paja. Con esto ayudaríamos a la adaptación de la microbiota ruminal.

Con respecto al cambio de piensos, debemos tener en cuenta dos factores importantes:

  • Poner muchos piensos en el cebadero aumenta el error de manejo; se debe intentar hacer fácil y minimizar los errores del personal.
  • Cambiar un pienso representa un parón en el animal, ya que la microbiota ruminal necesita de unos 15 días para la adaptación al nuevo pienso, tiempo durante el que el animal no aprovecha los nutrientes de la misma manera para poner kilos de carne. Esto representaría menos ganancias de peso en este periodo de días.

Por estas razones, los especialistas de nutrición de AMBiotec recomendamos el uso de un solo pienso durante la etapa de cebo, el cual debe contener niveles de almidones y de grasas altos, es decir, ser alto en energía para que se logre engordar los animales con un índice de conversión bajo en el menor tiempo posible, generando canales de calidad.

Si necesitas una asesoría con respecto a programas de alimentación, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. En este video puedes ver nuestras soluciones para vacuno de cebo.