La coccidiosis bovina es una enfermedad parasitaria de los bovinos producida por protozoarios del género Eimeria, caracterizada principalmente por diarrea con sangre, anemia, cansancio y mala digestión.

 Estos parásitos se alojan en el interior de las células intestinales y causan una destrucción de células y tejidos del tracto gastrointestinal. Este daño del intestino interfiere en gran medida con la absorción de nutrientes, ocasionando una reducción de la eficiencia alimentaria y de la ganancia media diaria.

Epidemiología

Se trata de una enfermedad global que puede variar según las regiones, tipo de explotación y sistemas de manejo. Incluso dentro de la misma explotación, puede haber diferencias según raza, edad y estado productivo.

En principio, es una afección que afecta a terneros menores de seis meses, aunque, en algunas ocasiones, puede presentarse en animales mayores. Los adultos de más de 2 años no sufren la enfermedad, pero permanecen como portadores asintomáticos y son una fuente de infección para animales jóvenes.

La enfermedad se trasmite por la ingestión de ooquistes esporulados procedentes del alimento, agua o pastos contaminados. También, lo pueden adquirir al lamer el pelaje contaminado.  La severidad de la enfermedad obedece al número de ooquistes ingeridos; si son pocos no se producen síntomas y las infecciones repetidas pueden producir inmunidad.

El hacinamiento y malas condiciones sanitarias favorecen la enfermedad. Cuando se juntan animales de diferentes procedencias, los que llegan pueden tener síntomas más graves ya que el pase de un animal a otro incrementa la patogenicidad.  Lo habitual es encontrar infecciones mixtas con varias especies de Eimeria (E.bovis, E. zuernii, entre otras).

Sintomatología clínica.

Después de 17 a 19 días de la infección, hay diarrea simple o sanguinolenta, tenesmo (intentos continuos de defecar que pueden llegar hasta el prolapso) y fiebre. Se pueden observar animales decaídos y con la región perianal sucia por las heces con sangre.

La diarrea tiene olor fétido, con sangre y moco, la sangre se mezcla con las heces a las que les da una coloración oscura o con coágulos y, en casos severos, puede contener restos de mucosa intestinal.

Los animales también pueden presentar deshidratación, pérdida de peso, anemia y, en casos graves, disnea. Hay debilidad extrema y mucosas pálidas. 

Curso y pronóstico.

En casos leves, la cura tiene lugar de 5 a 10 días, sobre todo si son animales adultos. Los casos graves en animales jóvenes conducen a la muerte después de 24 horas. En terneros con coccidias entre 250.000 a un millón, se produce la muerte entre los 24 y 27 días posinfección. La mortalidad puede ser del 6%.

Tratamiento y prevención

Una dificultad añadida de gran importancia para el tratamiento de la coccidiosis clínica es que los signos que la caracterizan no aparecen hasta que el ciclo de vida del parásito casi ha concluido y, ya para ese momento, el intestino puede estar severamente dañado.

Existen numerosos tratamientos para la coccidiosis, aunque la eliminación completa del protozoo no es posible y cada tipo de tratamiento actúa en una etapa específica del ciclo vital del parásito.

Por ello, la estrategia más eficaz es la identificación, enviando muestras de heces al laboratorio, seguida del tratamiento preventivo. Una opción es el uso de los productos fitobióticos que actúan sobre el protozoo y logran mantener una carga parasitaria baja para permitir el desarrollo de inmunidad del animal, además de aportar otras ventajas como la modulación de la microbiota ruminal y la digestibilidad de nutrientes.

Dentro de estas opciones consideradas como seguras, se han estudiado los extractos vegetales y aceites esenciales, muy particularmente los extractos de aliáceas y de mirtáceas gracias a que tienen compuestos activos con varios efectos como la actividad antiparasitaria y moduladora de la microbiota.

En estudios realizados en terneros infectados con Coccidias, estos aceites esenciales han tenido resultados estadísticamente significativos en cuanto a la eficacia para el control de estos protozoarios. Por otro lado, la combinación con polifenoles de bajo peso molecular que actúan como astringentes, antioxidantes y bacteriostático es capaz de controlar las infecciones gastrointestinales por Coccidios, procurando bienestar al animal y rentabilidad al ganadero.

Dentro de este grupo de fitobióticos con componentes activos de aliáceas mirtáceas y polifenoles, contamos en AMBiotec con COCCI CERO, COCCIBLOCK, BILANTUL RUM y CRYPTOSIN DIGEST SOLUCIÓN que, de manera individual o en programas completos, son capaces de controlar esta patología.

Aparte del tratamiento, son muy importantes las medidas del manejo dirigidas a la mejora de la higiene (cama seca y limpia, comederos y bebederos limpios, vacío sanitario), reducción del estrés (en especial, el hacinamiento de los animales), evitar el contacto de los jóvenes con heces de las adultas, cuarentena a los animales antes de entrar a la explotación y demás medidas de bioseguridad.